Fideos japoneses

Son una preparación de pasta de la cocina asiática y sus diferentes variedades constituyen, junto al arroz, uno de los dos alimentos básicos de la mayoría de la población de los países de Asia Oriental y Sureste Asiático. En Asia los fideos se preparan en grandes cantidades y al contrario que la pasta europea, suelen distribuirse frescos. Aunque hay multitud de maneras de preparación, destacan dos que son omnipresentes: la preparación en seco, en los que después de cocerse se saltean en un wok, y la preparación en sopa, en la que son servidos dentro de un cuenco de caldo.

Ramen.
El tipo de fideos que se utilizan para el ramen se elabora con harina de trigo, agua, sal y kansui. El grosor del fideo depende de la elección del cocinero, y el color suele ser dorado por la forma en la que han sido cocinados.
El kansui es un tipo de agua que contiene altas concentraciones de carbonato de potasio, carbonato de sodio y una ligera cantidad de ácido fosfórico. Se utiliza para cocinar, especialmente en Japón, siendo uno de los principales ingredientes del ramen, que obtiene su peculiar color amarillo gracias a la composición química del kansui.

Soba.
Están elaborados con una mezcla de harina de trigo sarraceno o alforfón. La soba es un plato de origen 100% japonés.
Al igual que el udon, la soba tienen sus propias variaciones en las que existen alternativas frías, calientes, con sopa o sin ella y con multitud de opciones a la hora de combinarla. La más famosa es la Zaru-soba, una combinación de fideos de soba fríos con una salsa llamada tsuyu, elaborada a base de soja y dashi (caldo de pescado japonés).
El agua que se utiliza para cocer los fideos soba, conocida como sobayu, es beneficiosa para la salud y tiene un buen sabor, de hecho en Japón es común beberla. Para aprovecharla, en muchos restaurantes la ofrecen a modo de sopa o acompañante tras haber servido el plato de soba.

Udon.
Se trata de unos fideos hechos con harina de trigo que son gruesos, blancos y tiernos y que se comen combinados con una sopa, salsa, o en su forma más básica con tan sólo algo de negui (cebollines japoneses). Tanto fríos como calientes resultan deliciosos.

Kishimen.
Es una variedad regional del fideo udon, típica de la ciudad de Nagoya. Se reconoce por su peculiar forma ancha y plana, como si hubiéramos pasado una apisonadora sobre los fideos de trigo frescos.

Yakisoba.
O que en español llamamos tallarines fritos. Aunque la palabra soba está integrada en el término yakisoba, estos tallarines no son elaborados con harina de trigo sarraceno, sino con harina de trigo.

Somen.
Quizás menos conocidos -pero no por ello menos deliciosos- son los fideos sōmen, una tipología blanca y delgada que sirven habitualmente fría. Al ser elaborados con harina de trigo y aceite vegetal aportan una elasticidad única que permite estirarlos muchísimo, sin necesidad de ser prensados o cortados (como por ejemplo los spaghettis). Se comen habitualmente encima de una base de hielo que los mantiene fríos y mojados en una salsa llamada tsuyu, compuesta de katsuobushi (virutas de atún seco, fermentado y ahumado), fundamentada generalmente en los sabores de la cebolla galesa, el jengibre, o el myōga (atun).

Hiyamugi.
Entre medias del grosor que tienen los fideos udon y el grosor que tienen los fideos sōmen se encuentran los hiyamugi con un diámetro de entre 1.3 y 1.7 milímetros. Como su término japonés indica, se comen fríos y están elaborados con trigo. Se suelen comer en verano aderezados con un caldo picante. En los paquetes, vienen en ocasiones acompañados de otros fideos rosas o verdes: éstos no dan un sabor diferente al plato de hiyamugi, se hace simplemente por estética.

Shirataki.
Hechos a base de ñame o konnyaku (konyak*), tampoco tienen gluten, siendo también el alimento perfecto para los celíacos. Además, debido a su sabor suave, se pueden usar en múltiples platos muy diversos y combinan bien con todos ellos.
Tienen un alto contenido en fibra y apenas tienen carbohidratos, disminuyendo notablemente sus calorías.
Yo los he probado y no me gustan nada, personalmente me da bastante asquito la textura.

Harusame.
Hace referencia también a unos fideos de cristal de fécula de patata o boniato. Miden de 12 a 18 cm y son delgados y transparentes. Se utilizan en ensaladas, en el famoso nabemono (guiso típico japonés), en rollitos de primavera, en los platos de sushi y en algunas sopas. Tampoco tienen gluten, convirtiéndose en otra opción adecuada para celíacos.

Tokoroten.
Con fideos de gelatina hechos con agar-agar que se usan principalmente para ensaladas, su elaboración es muy simple, se hierve el agua con el agar-agar, se deja solidificar y se pasa por una rejilla para que vayan saliendo los fideos. Prácticamente no tienen calorías, ya que son básicamente agua.

Fideos de arroz
«fěn» o «fun» se refiere a los fideos elaborados con arroz.
Son elaborados con pasta de arroz. Los principales ingredientes son harina de arroz y agua. Algunas veces se añade algún otro ingrediente como tapioca o almidón de maíz con el objetivo de mejorar la transparencia o incrementar la textura gelatinosa de los fideos.
Son de origen chino pero están más integrados en la cocina japonesa.

NOTAS:
-En tiendas asiáticas grandes se pueden encontrar todos estos fideos.

-Se puede encontrar los fideos yakisoba y ramen en paquetes individuales para cocinar. Ambos son fideos instantáneos, muy baratos (0,90€ y 2€), pero con bastante sal en su composición. Los ramen se consumen en caldo y los yakisoba en seco.

-Hoy en día, la palabra “pasta” está reservada para los fideos de estilo italiano, en los países de habla inglesa, mientras que el término noodle tiene un significado mucho más general, incluyendo muchos productos asiáticos parecidos. El término noodle deriva del alemán Nudel, que significa… pasta.
Por eso a estas opciones se les llama “fideos” o “noodle” y no pasta.

-El konyak: es un tubérculo que crece en el sudeste asiático. Por su composición casi es un 100% de fibra, convirtiéndola en un alimento altamente digestivo a la par que saciante.
Se suele usar en dietas de adelgazamiento, porque solo tiene 9 calorías por cada 100 gramos, pero también fue un ingrediente básico en las recetas de deportistas, ya que no aporta azúcares ni grasas saturadas. Puedes encontrar el konkac en pasta, arroz, macarrones o fetuchinis.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error

Te gustaria recibir notificaciones de entradas nuevas? Suscríbete aqui: